Érase una vez un hombre que iba por su pueblo y se puso a llover, él, como siempre era muy imprevisible, se llevó un paraguas. De camino a casa se cruzó con un amigo del instituto, y quedaron para cenar y hablar. Luis, su amigo se tuvo que ir y quedaron como muy buenos amigos, como lo eran antes.

Genial.
ResponderEliminarRecuerda que después de coma o punto hay que poner un espacio con el teclado del ordenador.